lunes, 1 de febrero de 2016

Consciente inconsciente.

En estos tiempos en los que el Yoga el Mindfulness y un montón de paginas de vida consciente esta en auge , vas por la calle y ves a todo el mundo mirando una pantallita, sonriendo a una pantallita, y tropezándose por mirar a una pantallita.
Donde las relaciones son impersonales y subjetivas, porque una cosa es lo que tu quieras transmitir y otra la que el que esta al otro lado de la pantalla perciba.
El mundo al revés, el Yoga y el Mindfulness lo que quieren es la vida consciente, que estés en el aquí y ahora, y por otro lado toda la tecnología de la que nos rodeamos nos hacen estar en otra parte y con otras personas.
Cenas de amigos en las que todo el mundo se comunica con personas que no estan ahí en ese momento , para luego cuando están con esas otras comunicarse por washap con los que aquel día estuvieron cenando.

Vas al metro y todo el mundo esta con su móvil vete a saber dónde, sales a tomar unos vinos y la gente está quedando para ir al monte, van al monte y sacan fotos para compartir en las redes, pero ni siquiera viven ese momento de manera consciente.
Vivimos hacia afuera, en vez de hacia adentro, intentando demostrar al mundo y a la vida que nuestra vida es maravillosa.
Y a veces te cruzas con algunas de esas personas y te dicen q están de culo, de culo? pues si en el Facebook/instagram o cualquier red social que se precie parece que estas genial.
Galerías de pareceres sin sentires.

Este mundo en el que es imposible compartir una mirada cómplice, porque nadie te mira a los ojos, este mundo en el que es probable que estés hablando con alguien que has conocido en las redes durante horas, pero no sacamos tiempo para tomar un café con un amigo.
Tecnologías que acercan a los que están lejos y te alejan de los que estas cerca.

Reconozco que yo también soy una adicta al teléfono.
Y que cuando lo dejo en casa,  soy consciente de lo bien que estoy sin él.
Relación de amor odio, incluso de dependencia, si fuera una persona seria una de esas relaciones toxicas de la que cualquier amigo te diría, déjalo aléjate.

Que vivan las amistades de cerca, las que agarras de la mano, abrazas y besas,
con las que compartes lagrimas y risas sin que una fría pantalla este siempre en medio.

Seamos conscientes, de lo inconscientes que somos.